¡Volver a Despegar! Tu Plan B para 2022

La escena es familiar: el 31 de diciembre de 2021 y desde Nueva York a Nueva Zelanda, personas del mundo entero brindan con champán por el Año Nuevo. Porque éste va a ser el año que perdemos Covid kilos, nos ponemos en forma o cortamos el cordón umbilical con Instagram. Sin embargo, tan solo tres semanas más tarde, aquí estamos en Blue Monday, sin blanca, sin ilusión y sin rastro de nuestros propósitos para el 2022. Pero ¿cómo es posible? Abundan personas que escriben novelas, que cruzan el Canal de la Mancha a nado, o que ascienden el Everest. ¿Cómo no soy yo capaz de acostarme sin pasar 40 minutos mirando el móvil? ¿Me falta fuerza de voluntad o acaso simplemente soy un ser inferior?

La verdad es que no somos débiles, sino víctimas de la gran afición que nuestros cerebros sienten por los comportamiento y rutinas conocidos y seguros. Es decir, somos adictos a los hábitos. Y para combatir la fuerza de la inercia, no basta solamente con la motivación y fuerza de voluntad. Como cualquier coach te dirá, modificar comportamientos requiere tiempo, técnica—y, sobre todo—cuidadosa planificación. Pero como te dirá cualquier coachee, ¡se puede hacer! Así que, en vez de lanzarte al Netflix y Haagen Dazs para consolarte de tu imaginado fracaso personal, vemos cómo el auto-coaching puede ayudarte a cumplir tus metas para el 2002. Después del todo, todavía te quedan 49 semanas para tener éxito.. ¡Es hora de volver a despegar con tu Plan B!

1. Definir y alinear tu propósito

Antes de gastarte una fortuna en zapatillas nuevas e inscribirte al maratón de Londres, piensa qué quieres lograr. ¿Este objetivo te importa y te va a hacer más feliz? Sólo los objetivos que encajan con tus prioridades vitales tendrán un sentido de importancia y urgencia que te mueva a cambiar. ¿Qué buscas realmente? ¿Quieres tener mayor masa muscular? ¿Pasar más tiempo al aire libre? ¿Acabar una carrera o simplemente disfrutar de la sensación de libertad que aporta el correr? ¿Es algo que quieres hacer o algo que sientes que “deberías” hacer? ¿Existe una manera más fácil y más divertida de alcanzar este objetivo? Haz un pequeño ejercicio de Design Thinking y haz un brainstorming de otras opciones para alcanzar tu meta real.

2. Haz que tu meta sea SMART

Una vez identificado tu objetivo, es hora de establecer acciones concretas. Aquí nos viene genial muy algo que escuchamos mucho en la oficina—el acrónimo SMART. Si utilizamos el concepto SMART (eSpecifico, Medible, Alcanzable, Relevante, Tiempo) en nuestros propósitos de Año Nuevo, se vuelven menos ambiguas y más concretas, y, por lo tanto, más factibles. Piensa en CÓMO puedes cumplir tu meta. En vez de anunciar algo grandilocuente como “Este año voy a disfrutar de la vida al máximo”, es más efectivo hacer afirmaciones más acotadas como, “Voy a probar una nueva actividad con mis amigos cada mes”. Sé realista. Si partes de la nada, en vez de decir “Me voy a presentar al Máster Chef”, di “Voy a cocinar dos recetas cada semana”. Tendrás más posibilidades de éxito si en vez de lanzarte a lo loco, fijas metas semanales y mensuales para obtener pequeños éxitos y sentir que vas progresando.

3. ¿Qué sacrificios estás dispuesto a hacer?

No se puede tener todo. ¿Qué cambios tendrás que hacer para encajar este nuevo habito en tu vida? El tiempo es un recurso finito. O sea, al menos que pienses unirte al club de millonarios madrugadores, tendrás que decir NO a algo en tu vida actual para poder decir SÍ a algo nuevo. ¿Qué puedes dejar de hacer o delegar? Mis niños ya tienen el propósito de pasear a su cachorro tres veces a la semana para que yo pueda volver a disfrutar de las maravillosas clases de Yoga con Adriene. Por otro lado, si el dinero es un obstáculo, ¿de qué tendrás que prescindir para poder dedicarlo a mejor uso? ¿Qué eliges? ¿Apuntarte a otro canal de streaming o ahorrar para ese viaje a Roma? No es siempre fácil elegir—enfócate en los beneficios de este cambio.

4. Identifica tus Gremlins

El camino al cambio nunca es fácil, así que conviene ir anticipando los baches y buscar la manera de facilitarte la tarea. Identifica situaciones y personas “gatillo” que pueden desatar comportamientos que quieres evitar o—al contrario—fomentar comportamientos que quieres practicar. Es decir, si quieres tomar menos vino, mejor quedar con tus amigos en Starbucks que en el bar de la esquina. Planifica para los momentos que vas a querer incumplir tu promesa. Por ejemplo, si odias salir a correr cuando hace frío, cómprate ropa térmica o ten lista una alternativa como una sesión de HILTT (recomiendo Pop Sugar Fitness) para los días bajo cero. Ten cuidado con las personas que puedan preferir mantenerte en la zona de confort—tanto la tuya como la suya.

5. Declárate y recluta aliados

Cuando nos comprometemos de forma pública con nuestros objetivos, somos mucho menos propensos a echarnos atrás. La razón principal no es sólo la presión social, sino también que queremos cumplir nuestra palabra. Como explica Profesor Neil Levy de la Universidad de Oxford, «No queremos tener fama de persona de no fiar, así que anunciar nuestros planes en público puede ser una clave de la motivación. Hacer apuestas puede servir para motivarnos aún más«. Así que, ¡adelante y organiza una porra sobre tu habitación ordenada en Instagram!  Este sentido de “accountability” es una de las armas principales del coaching—¿quién quiere volver semana tras semana a admitir que no ha hecho los deberes? Tus amigos pueden apoyarte en momentos de tentación y aportar sugerencias para ayudarte.

Si prefieres la ayuda de un Pepito Grillo electrónico y te gusta formar parte de una red más amplia de apoyo, mira apps como SnapHabitHabitica and Stride, diseñadas para ayudarte a establecer conductas nuevas.

6. Reconfigura tus hábitos

El cerebro humano es una maquina increíble que busca atajos conocidos para ahorrar el tiempo y energía de tomar decisiones. Por ello, crea y re-usa caminos neuronales hasta crear comportamientos autopiloto.  Y mientras esto nos sirve para conducir el coche sin agobiarnos, también puede llevarnos a comer una bolsa de Doritos cada vez que nos aburrimos en casa. Entonces, ¿cómo podemos reprogramarnos?  Una manera fácil es empezar con micro-cambios. Es decir, si todos los viernes te sientas en el sofá con una pizza para ver Emily in Paris, reemplaza la pizza por una ensalada, sin cambiar nada más.

Otra técnica—habit-piling—trata de incorporar otra acción a una rutina positiva ya existente. Por ejemplo, hacer 20 sentadillas mientras te lavas los dientes. También es importante recordar que nuestro cerebro busca constantemente las “recompensas” de dopamina o serotonina, así que incluye alguna recompensa saludable o relajante para premiar tus esfuerzos.

7. Surfear las tentaciones con Mindfulness

Año tras año, adelgazar figura entre el top tres deseos del Año Nuevo. Sin embargo, llegado a febrero, muchas personas han tirado la dieta por la ventana, hartas de privarse y obsesionarse con lo que no pueden comer. Curiosamente, según el New York Times, estudios recientes demuestran que el Mindfulness nos podría ayudar a aceptar y aguantar las olas de tentación. También nos podría ayudar a disfrutar de la fruta prohibida con moderación a través de la técnica de plena atención. ¡Buenas noticias para los fans de Pringles! Y funciona. Un estudio de 2019 dirigido por Dr. Evan Forman, catedrático de psicología de la Universidad de Drexel, reveló que las participantes que practicaban Mindfulness y Aceptación tenían una probabilidad dos veces mayor de mantener una pérdida de peso de un 10% después de tres años que las personas que procuraban evitar ver o pensar en la comida en cuestión.

 «¡Sólo sigue adelante!”

Finalmente, ten paciencia, monitoriza tu progreso y felicítate por los avances. Igual que subir una montaña, enfócate en tu próximo paso, pero imagínate cómo te sentirás cuando llegues a la cumbre. Párate de vez en cuando y admira el recorrido que ya has hecho. Porque, así de fácil, cada acción nueva repetida en el tiempo, a lo largo, te cambiará la vida. No te obsesiones con los errores—son inevitables. ¿Qué aprendizaje puedes sacar que te va a ayudar en el futuro? ¡Cada día es una nueva oportunidad para volver a despegar! Esperamos que estas técnicas te ayuden a alcanzar tus metas ahora en 2022 y en el futuro. Y como dicen en la maravillosa película de Disney “Meet The Robinsons ¡Sólo sigue adelante!”