mindfulness

Me dirijo a una reunión con un cliente importante. Tras un atasco infernal y varias vueltas buscando aparcamiento, voy caminando hacia su oficina. Saco el móvil, miro la pantalla y lo vuelvo a guardar en el bolsillo. Pero… ¿Qué hora era? Vuelvo a sacar el móvil, leo mientras camino un Whatsapp que acabo de recibir, lo vuelvo a guardar. ¿Y qué hora es? Vuelvo a sacar el teléfono y, ahora sí, veo que faltan diez minutos para mi cita.

Mientras espero, me dispongo a repasar las notas de la última reunión—“¿Por qué no lo hiciste antes? Siempre lo mismo.” Pero de repente recuerdo que tenía que llamar para retrasar al pintor. Mientras llamo, busco una moneda para la máquina de vending que hay en el vestíbulo. Con las prisas de esta mañana no he desayunado y mis tripas reclaman carburante. Sujetando el teléfono con un hombro y mientras remuevo el café, marco la tecla de unas galletas que se atascan y no terminan de caer. Invocando a los dioses, doy ese golpecito tan español a la máquina para hacerla funcionar. Pero sólo consigo salpicarme con el café y que a la vez se me caiga el teléfono al suelo y se le agriete la pantalla, mientras le sale una voz gritando “¿Oiga, oiga?” Ya está ahí el pintor. ¡Vaya desastre!

El estrés afecta al trabajo, a la familia y a la salud

De vuelta a casa, cansado tras un día frenético, estoy deseando relajarme y desconectar. Pero parece misión imposible. Me recibe mi hijo de ocho años llorando porque  acaba de caerse, mientras su hermano mayor me pide ayuda con su examen de mañana.  Luego mi mujer me anuncia mientras coge el bolso que se marcha, porque esta noche cena con unos amigos…”¿No te acuerdas?” Siento el estómago encogido y un incipiente dolor de cabeza. “Uf, ¡Qué agobio! ¿Por qué me tiene que salir todo tan mal?”

¿Te suena este tipo de situaciones? La falta de concentración, la multitarea que no funciona, situaciones imprevistas que te superan… A todos nos pasa. Y al final, todo se traduce en estrés, que prolongado en el tiempo perjudicará a nuestra salud física y mental.

Reeduca tu cerebro

Frente a las dificultades de cada día, nuestros pensamientos a menudo no ayudan. Según la National Science Foundation de Estados Unidos,  el 80% de nuestros pensamientos diarios son negativos y el 95% son pensamientos idénticos a los del día anterior. Como decía Mahatma Gandhi: “El hombre no es sino el producto de sus pensamientos. Se convierte en aquello que piensa“.

Entonces, ¿Qué podemos hacer? Hay que reeducar al cerebro. Como decía Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de medicina: “Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro.”  Los neurólogos le llaman neuroplasticidad a esta capacidad que tiene nuestro cerebro de seguir evolucionando si lo entrenamos y lo estimulamos.

¿Pero cómo hago para reentrenar mi cerebro? Una manera sencilla y eficaz es la práctica de Mindfulness o atención plena.  Mindfulness es una forma de entrenamiento cuerpo-mente que contribuye a reducir el estrés, aumentar nuestra concentración y mejorar nuestro bienestar. Se trata de llevar la atención al  momento presente, sin juzgar, para poder decidir cómo actuar, sin dejarnos llevar por patrones de respuesta automática.

Supera las dificultades diarias con la ayuda de Mindfulness

El Mindfulness nos puede ayudar a trabajar más eficazmente con los retos diarios, sean los que sean. Nos ayuda a regular las emociones, a tomar distancia y a tomar las decisiones de manera más efectiva. Es una especie de “esteroide”, porque nos permite acceder a la mejor versión de nosotros mismos y mejorar nuestro rendimiento. Como describe este artículo del Harvard Business Review,  investigadores de Canadá demostraron que el Mindfulness puede literalmente cambiar nuestro cerebro y hasta aumentar la densidad de la materia gris.

Desde Ronaldo y Federer a Madonna o Elon Musk, muchos deportistas, artistas y empresarios de éxito han incorporado Mindfulness y meditación a su rutina diaria. Dice Bill Gates, “Ahora veo que la meditación es simplemente ejercicio para la mente, similar al ejercitar nuestros músculos cuando hacemos deporte. Sólo hace falta reservar unos minutos de mi día para aprender a prestar atención a mis pensamientos y distanciarme un poco de ellos”.

Mindfulness en el entorno laboral

¿Y cómo hago esto yo en la oficina, que es cuando más lo necesito? ¡Pues se puede!

Aunque el Mindfulness es una “ciencia” reciente, se basa en las técnicas milenarias de meditación. Pero para practicar Mindfulness ¡no hace falta recluirse en un monasterio! Con ejercicios sencillos de meditación o prácticas de atención plena podemos disfrutar de todos sus beneficios.

En los últimos años empresas como Google, SAP, Apple, Bosch, Goldman Sachs…  incluso el Banco de Inglaterra o el ejército de los Estados Unidos utilizan entrenamientos de Mindfulness para mejorar su rendimiento en el trabajo, como describe este artículo de Boston Consulting Group. Y en España el 64% de las 102 compañías certificadas como Top Employers en España ya cuenta con iniciativas de Mindfulness y meditación.

Haz una práctica de Mindfulness con el Ejercicio STOP

Si quieres practicar una técnica sencilla de Mindfulness, prueba el ejercicio “STOP”, que sólo requiere de un par de minutos. Busca un lugar tranquilo y sigue los siguientes pasos:

S: Stop. Párate.

T: Toma varias respiraciones profundas: Inspira, espira.

O: Obsérvate: ¿Cómo estás? ¿Qué emoción sientes, qué pensamientos te vienen, cómo está tu cuerpo?

P: Prosigue. Continúa con lo que estabas haciendo antes de esta toma de consciencia.

Verás que tomando tan solo 2 minutos te sentirás con más calma y más preparado para elegir la respuesta más adecuada a la situación que te rodea. Practicado de forma regular, el Mindfulness mejora nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios y aprender cosas nuevas. Crea una agilidad mental y nos ayuda a encontrar las respuestas dentro de nosotros mismos. Ante el estrés, ¡vacúnate con Mindfulness!

No podemos resolver tus problemas diarios, pero con una sesión de introducción al Mindfulness en el entorno laboral, seguro que encuentras al camino para que ¡ser más consciente y encontrar tus respuestas!