Tenemos muchas cosas que recordar sobre Sudáfrica 2010.
Los sonidos: Las rítmicas reverberaciones de las miles de vuvuzelas.
El gol: El dramático trallazo de Iniesta en la prórroga que hizo a España campeona del mundo.
El beso: La dramática forma que Iker Casillas escogió para concluir la entrevista que le hacía su novia Sara Carbonero.
La fiesta: Las multitudes que se concentraban por las calles de Madrid durante horas para recibir al equipo.
No hay duda de que todos éstos son buenos recuerdos, pero ninguno de ellos puede competir con las proezas de Paul, el pulpo predictor de Alemania. El pulpo Paul ya tiene su propia página en el Facebook. El Zoo Aquarium de Madrid está negociando con los propietarios alemanes de Paul para traerlo a España (¡Chu Lin se estará revolviendo en su tumba!). Y por todo el mundo hay más gente que sabe el nombre del pulpo alemán que el del jugador español que metió el gol ganador en la final.
Pues, ¿cómo puede un bicho con un pico, tres corazones, ocho brazos y nueve cerebros acaparar todo el protagonismo del histórico triunfo de España? Durante el Mundial nuestros televisores y periódicos estuvieron repletos de expertos pronosticando los resultados de los partidos más importantes. Pero no recordamos ninguno de sus nombres. El único que podemos recordar es el de Paul. ¿Cuál es su secreto?
Puede que sea porque el pulpo Paul acertó ocho de ocho en sus pronósticos. Los siete partidos de Alemania durante el Mundial, más la victoria de España contra Holanda. En caso de que os lo preguntéis, la probabilidad de acertar esto es de una en 256.
Y, por supuesto, puede que sea porque Paul es diferente al resto de los otros expertos. ¿Cuántos otros pulpos que predicen el futuro conoces? Ser diferente es a menudo la clave para que la gente se fije en ti y te escuche. Esto es lo que el pulpo Paul nos puede enseñar sobre la comunicación.
Ser diferente no quiere decir que te tiñas el pelo de verde y dejes que te crezcan ocho brazos; simplemente significa buscar las oportunidades que permitan distanciarte del resto. La mayoría de la gente no dedica mucho tiempo a pensar sobre cómo se comunica, por lo que hace las cosas del modo (como casi todo el mundo) que siempre lo ha hecho. Sin embargo, no se necesita ser un genio creativo para encontrar ese 'no-sé-qué' que hace que tu impacto aumente. Aquí hay algunas ideas para empezar:
- Durante las presentaciones, trata de no comenzar siempre diciendo "Buenos días. Me llamo –" Todo el mundo hace lo mismo; y no genera ningún impacto. ¿Por qué no empezar con una pregunta, una anécdota, o una foto? Si necesitas presentarte, siempre se puede hacer más tarde una vez que hayas captado la atención de la audiencia.
- A la hora de escribir, trata de no utilizar en exceso fórmulas que podemos encontrar en multitud de libros de correspondencia, frases como: "Por favor, en caso de necesitar cualquier aclaración al respecto, no dude en ponerse en contacto con nosotros". Da a tu estilo un toque más personal escapando de las frases hechas y escribiendo de un modo natural.
- Durante las teleconferencias, al presentarte trata de no ser monótono. Inyecta algo de energía y entusiasmo a tu voz para que la gente disfrute escuchándote. También podrías tratar de utilizar un gancho para que la gente te recuerde y para mostrar que también tienes el lado personal de tu vida (p.ej.: "Soy el nuevo del departamento").
Sobre todo, trata de desarrollar un estilo de comunicación personal que te haga resaltar sobre los demás - algo que te identifique. No es tan difícil como crees. Después de todo, si un cefalópodo devorador de mejillones puede hacerlo, ¡también tú puedes!
¿Quieres saber más? Simplemente inscríbete en uno de nuestros cursos de Comunicación y Habilidades Interpersonales. www.readmatthews.com/courses/indexe.php